No todas las insurrecciones fueron contrarrevolucionarias o separatistas del régimen bolchevique, ya que la insurrección del Kronsdat fue el último gran levantamiento de izquierda en el contexto de la guerra civil rusa. En la base naval báltica de Kronsdat, el 1 de marzo de 1921 se proclamó una comuna revolucionaria de carácter democrático y con presencia de bolcheviques desencantados con la política de Lenin. El alma de la revuelta fue la maltratada marinería de la flota allí anclada (unos 13.000 marineros) y parte de la población, que sufría hambre y desabastecimiento, qué aportó unos 2000 combatientes más. Exigían elecciones libres para los soviets, legalización y participación en otras organizaciones obreras (para combatir el monopolio político de los bolcheviques), legalización de las huelgas, mayores libertades democráticas, etc. Tras infructuosas negociaciones, el gobierno de turno decidió asaltar la base, lo qué provocó un baño de sangre. Casi 50.000 soldados del Ejército Rojo atacaron a unos 15.000 rebeldes, pero pagaron el sideral precio de casi 9000 bajas entre muertos y heridos. La represión fue deleznable, y de los 14.000 rebeldes sobrevivientes (1000 murieron en los combates), unos 8000 lograron escapar a Finlandia y el resto fue pasado por las armas o enviado a campos de concentración. Como respuesta a las carencias económicas y para evitar el contagio a otras zonas, Lenin aceleró la implementación de la NEP (Nueva Política Económica) y se aplastó a la disidencia política y de las corrientes internas dentro del Partido Comunista (X Congreso).

No hay comentarios.:
Publicar un comentario